Los alimentos se organizan en grupos según sus características nutricionales. Esta clasificación ayuda a comprender la diversidad de opciones disponibles en la alimentación diaria.
Cada grupo aporta diferentes nutrientes: los vegetales y frutas proporcionan vitaminas y fibra, los cereales aportan energía, las proteínas contribuyen a la estructura corporal, y las grasas saludables tienen múltiples funciones.
La variedad dentro de cada grupo y entre grupos es un principio fundamental en muchos patrones alimentarios tradicionales, incluyendo el estilo mediterráneo característico de España.